La protección de los datos personales es un derecho que nos ampara a todos y que nos permite controlar el uso que cualquier organización pueda hacer de nuestros datos. En este campo, los menores se encuentran particularmente expuestos. Sus datos no sólo son relevantes en el ámbito escolar o en la salud, sino que pueden ser objeto de utilización con fines comerciales, en el ámbito del ocio y sobre todo en Internet. Por esta razón, es necesario mantener un especial cuidado con el tratamiento de los datos personales de menores. Con este motivo, la Agencia Española de Protección ha publicado una serie de recomendaciones para aconsejar a padres e hijos sobre el uso que debe hacerse de los datos personales de menores, tanto en Internet como en otros campos.
De acuerdo con el artículo 13 del Reglamento de Protección de Datos, que ha entrado en vigor recientemente, podrán recabarse datos de menores de edad con su consentimiento cuando tengan catorce años o bien con la autorización de sus padres o tutores legales, cuando no alcancen dicha edad; debiendo informar a los menores, de manera que les sea fácilmente comprensible, sobre los datos que pretendan recabarse, la finalidad que se les va a dar y el resto de previsiones que figuran en la norma. En todo caso, el Reglamento establece que no puede utilizarse a los menores de edad para acceder a datos de los familiares, sin el consentimiento de sus titulares, salvo en lo que se refiere a datos de identidad y dirección del padre, madre o tutor con la única finalidad de recabar la autorización ya mencionada.
Estas previsiones legales se traducen en una Guía de Recomendaciones para padres e hijos propuesta por la AEPD para dar un adecuado tratamiento a los datos, salvaguardándose así los derechos contenidos en dicho Reglamento. Con carácter general, la AEPD aconseja a padres y a hijos a no facilitar nunca los datos a quienes no se identifiquen adecuadamente ni informen sobre el tipo de datos requeridos y la finalidad a la que van a ser destinados. Ser consciente del tratamiento que se va a dar a nuestros datos es uno de los criterios fundamentales que la AEPD propone a la hora de comunicar datos personales.
Especial atención se presta desde la Autoridad de Protección de Datos a la circulación de información personal en Internet. No utilizar nombres reales como usuarios o contraseñas, no descargar programas desconocidos ni abrir correos electrónicos sospechosos y no facilitar datos personales a desconocidos ni publicar información personal propia o de compañeros y amigos en Internet son algunas de las recomendaciones de la AEPD para mantener controlado el flujo que información personal que circula por la Web.
Acceda a la Guía de Recomendaciones para padres e hijos para la utilización de Internet.