Al hilo de la reciente regulación en España del canon digital, como medida de protección de los derechos de autor que la Ley de Propiedad Intelectual reconoce a los creadores de obras, la Comisión Europea se ha planteado la posibilidad de establecer determinados límites. En este sentido, Bruselas ha abierto un período de consultas hasta el 18 de abril, en el que serán bienvenidas ideas y propuestas de regulación, y que se completará con una audiencia pública sobre el asunto a lo largo del mes de junio. La medida tiene por finalidad acoger las posturas de todas las partes interesadas e intentar pactar una estrategia común que satisfaga a todos los afectados.

La intención de la Comisión Europea es la de imponer ciertos límites al canon digital, de tal forma que se reduzcan las diferencias entre los Estados miembros que lo aplican. En principio, el canon se calculará en proporción a las pérdidas causadas por las copias privadas, aunque el comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy, no ha explicado cómo pretende calcular dichas pérdidas.

Cada Estado miembro es libre para decidir sobre el modo de aplicación de la compensación por copia privada. Actualmente, la mayoría de países imponen un canon en artículos como reproductores de mp3, impresoras, discos duros o teléfonos móviles. Sin embargo, la Unión Europea entiende que habría que unificar esta medida para reducir las diferencias entre los 27 sobre a qué productos se aplica y en qué cuantía. Una nueva iniciativa de la Comisión Europea para legislar sobre el canon digital, tras el intento del año pasado, frustrado por las divergencias entre los Estados miembros y los actores implicados.